Hace más de una década comenzamos a hablar con los inmigrantes de origen polaco y sus descendientes, a escanear sus fotografías y documentos y a grabar sus historias con el fin de preservarlas para las futuras generaciones. Hoy, algunas de éstas personas ya no están con nosotros y ese material representa para muchos una fuente muy valiosa de información, una oportunidad única de viajar en el tiempo viendo fotografías antiguas o de volver a escuchar la voz de sus abuelos.